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DONOSTIA. El Cristobal Balenciaga Museoa de Getaria acogerá el próximo domingo, 7 de agosto, a partir de las 12.30 horas, la presentación de la pieza del mes, una de las más innovadoras del genial modisto-creador, el vestido baby doll.
Para esta ocasión, la responsable de Colecciones y Curator de Cristóbal Balenciaga Museoa, Miren Arzalluz, ha seleccionado el vestido Vestido baby doll, creado en 1958, en tafetán de seda color marfil con estampación floral en varios tonos de rojo y fucsia.El Cristobal Balenciaga Museoa de Getaria ha explicado que esta nueva línea fue resultado de su “incansable” línea investigadora, basada en la experimentación con la línea de la cintura para crear diferentes volúmenes.
Según ha dicho, el vestido baby doll está inspirado en la indumentaria infantil con volúmenes muy holgados que permiten total libertad de movimietos. La pieza perteneció a la Marquesa de Llanzol, Doña María Sonsoles de Icaza y de León.

DONOSTIA. El Cristobal Balenciaga Museoa de Getaria acogerá el próximo domingo, 7 de agosto, a partir de las 12.30 horas, la presentación de la pieza del mes, una de las más innovadoras del genial modisto-creador, el vestido baby doll.

Para esta ocasión, la responsable de Colecciones y Curator de Cristóbal Balenciaga Museoa, Miren Arzalluz, ha seleccionado el vestido Vestido baby doll, creado en 1958, en tafetán de seda color marfil con estampación floral en varios tonos de rojo y fucsia.

El Cristobal Balenciaga Museoa de Getaria ha explicado que esta nueva línea fue resultado de su “incansable” línea investigadora, basada en la experimentación con la línea de la cintura para crear diferentes volúmenes.


Según ha dicho, el vestido baby doll está inspirado en la indumentaria infantil con volúmenes muy holgados que permiten total libertad de movimietos. La pieza perteneció a la Marquesa de Llanzol, Doña María Sonsoles de Icaza y de León.

Moda décadas: 1900-1910
Una época en donde los cánones de belleza imponían ciertas características para parecer mujeres ideales. Así muchas mujeres para lograr este ideal llegaban a poner en riesgo su salud.
No estaba bien visto lucir la piel morena, (ya que así lucia la clase trabajadora luego de pasar largas jornadas a la luz del sol)por este motivo utilizaban sustancias muy peligrosas para blanquear la piel que contenían plomo o arsénico. Llegaban a marcarse aun mas el color de las venas para que no se dude de su delicadeza cutánea.
Los cabellos blancos y ondulados daban un look juvenil, para logar esto recurrían a rizadores, permanente o postizos. Por el contrario los cabellos lacios estaban mal vistas por la sociedad ya que eran sinónimo de un carácter caprichoso.
Para afinar la cintura, las mujeres de la época llagaban a estrechar su figura con ajustadísimos corsés que llegaban a deformar los órganos internos, y en algunos casos hasta provocar la muerte.
Las feministas fueron las primeras que consiguieron que se aceptara el maquillaje de color. Las actrices, que acostumbraban a maquillarse en escena, comenzaron a lucir color fuera del ambiente teatral. De esta forma muchas mujeres poco a poco se atrevían a mostrarse con colorete, rimel y a teñirse el cabello con henna.
Fuente:Moda El siglo de los diseñadores 1900-1999Charlotte SeelingKonemann

Moda décadas: 1900-1910

Una época en donde los cánones de belleza imponían ciertas características para parecer mujeres ideales. Así muchas mujeres para lograr este ideal llegaban a poner en riesgo su salud.

No estaba bien visto lucir la piel morena, (ya que así lucia la clase trabajadora luego de pasar largas jornadas a la luz del sol)por este motivo utilizaban sustancias muy peligrosas para blanquear la piel que contenían plomo o arsénico. Llegaban a marcarse aun mas el color de las venas para que no se dude de su delicadeza cutánea.

Los cabellos blancos y ondulados daban un look juvenil, para logar esto recurrían a rizadores, permanente o postizos. Por el contrario los cabellos lacios estaban mal vistas por la sociedad ya que eran sinónimo de un carácter caprichoso.

Para afinar la cintura, las mujeres de la época llagaban a estrechar su figura con ajustadísimos corsés que llegaban a deformar los órganos internos, y en algunos casos hasta provocar la muerte.

Las feministas fueron las primeras que consiguieron que se aceptara el maquillaje de color. Las actrices, que acostumbraban a maquillarse en escena, comenzaron a lucir color fuera del ambiente teatral. De esta forma muchas mujeres poco a poco se atrevían a mostrarse con colorete, rimel y a teñirse el cabello con henna.

Fuente:
Moda
El siglo de los diseñadores 1900-1999
Charlotte Seeling
Konemann